en Chile, Salvador Allende daba su último discurso. Se despide del pueblo que lo había elegido Presidente.
Luego del discurso final, le gritan a Allende: ¡Presidente!, ¡el primer piso esta tomado por los militares! ¡dicen que deben bajar y rendirse!
El presidente dice: ¡Bajen todos! ¡dejen las armas y bajen! Yo lo haré al último.
Entonces, con la metralleta que le había regalado Fidel Castro durante su estadía en Chile, se dispara en la barbilla, muriendo al instante.
Y se instala la dictadura en Chile, durante 17 años.
A través del Plan Cóndor, Augusto Pinochet exportó la represión a otros países de América Latina: Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, un plan de cooperación entre agencias de inteligencia de diversas dictaduras militares.
